Factor humano "contribuyó" en tragedias aéreas, según FAU
12 octubre de 2016
La Fuerza Aérea (FAU), presentó el informe final sobre las accidentes aéreos ocurridos en Durazno y el aeropuerto de Carraso, en el que perdieron la vida cuatro militares.
La investigación concluyó que si bien las causas de ambos accidentes son "indeterminadas", la intervención de los pilotos sobre las aeronaves al momento del siniestro fueron "elementos contribuyentes", según informa El País.
Se indica que el "factor humano y operacional de los pilotos sobre la máquina son elementos contribuyentes".
Con respecto al accidente en Durazno, el avión A-37B Dragonfly perteneciente al Escuadrón Aéreo número 2 (Caza) de la Brigada Aérea II en Santa Bernardina, la aeronave "quedó muy destruída por lo que la incidencia del factor material es indeterminada", indica el informe.
Sí se logro determinar que ambos motores funcionaban al momento del impacto y que no hubo fuego en el mismo.
Se señala que ninguno de los pilotos accionó el mecanismo de eyección, "el cual funcionaba perfectamente", y se considera que esto sucedió porque ambos oficiales de la FAU intentaron recuperar el control del avión hasta el último momento, "perdiendo la conciencia situacional y la peligrosidad de la situación".
Con respecto al accidente en el Aeropuerto de Carrasco, estuvo involucrado un helicóptero Bel UH-1H (un clásico utilizado en la guerra de Vietnam) con matrícula FAU 055, perteneciente al Escuadrón Aéreo N° 5 con asiento en la Brigada Aérea I.
Se concluyó que es probable que los pilotos sufrieron "la reducción de la concentración, generada por el exceso de responsabilidades y tareas en la cabina".
El informe también establece que se descartan causas climáticas en ambos accidentes, ya que las condiciones para volar esos días eran consideradas "ideales".
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