Efectivo de Guardia Republicana reconoció que disparó "para intimidar"
11 octubre de 2016
El Efectivo de la Guardia Republicana que fue detenido en el marco de la investigación del homicidio de Nicolás Cuña en el local bailable Coyote, confesó que disparó "para intimidar"
Según informa Subrayado, el agente dijo que efectuó disparos en dirección al suelo usando su arma de reglamento.
De acuerdo a la declaración, una bala pudo rebotar en el piso e impactar en el pechodel joven de 19 años que falleció en la madrugada del lunes.
El agente era parte de la seguridad del local, algo que viola la ley orgánica policial aprobada en 2015, ya que fue eliminado el servicio 223,para prestar servicios de seguridad en la actividad privada.
A eso, se suma el agravante de que utilizó el arma de reglamento en un trabajo que no es el de policía.
Otros dos policías se presentaron en forma voluntaria y le explicaron al juez Nelson Dos Santos, que estaban en el lugar en el momento de los disparos, aunque no se especificó si trabajaban en la seguridad de Coyote o asistían. Uno de ellos está detenido.
Nicolás, era un joven de Casavalle, que concurría al centro rapero que quería mejorar el barrio con tareas sociales.
Los amigos del joven asesinado en Coyote pidieron justicia y quemaron un auto.
Los hechos
Según informa El País, Coyote tiene capacidad para unas 1.100 personas. Sobre las 2:00 de la madrugada, inspectores de la Intendencia de Montevideo indicaron que la capacidad del local estaba llegando a su límite, ya que había al menos, unas 900 personas, según confirmó Christian Di Candia, prosecretario de la Intendencia de Montevideo.
Sobre las 4:00 de la mañana, un grupo de adolescentes comenzó una pelea en la calle, y al menos tres guardias de seguridad comenzaron a insultar a quienes presionaban en la puerta del local para poder ingresar, debido a que habían pagado por la entrada y no querían quedarse afuera.
Jóvenes y vecinos que presenciaron lo que sucedía, indicaron a El País: "Los de seguridad patoteaban a todos, iban y pegaban porque se les antojaba, andaban con gas pimienta y le metían eso en los ojos a los gurises".
Uno de los asistentes al baile contó a ese medio: "Había un grupo de hombres que estaban armados, y amenazaban a los que estaban sentados en el cordón de la vereda, les decían que se fueran, ahí se empezó a picar todo".
"A las 4:10 aproximadamente desaparecieron todos, que fue cuando agarraron a tiros al chiquilín que terminó muriendo en la esquina", contó Emiliano, uno de los vecinos de la cuadra que vive frente a Coyote.
"Yo los vi desde la azotea, los tipos de la seguridad salieron con armas apuntando directo a San Martín donde había un grupo de chiquilines y ahí comenzaron a disparar, en ese momento mataron al botija e hirieron a otro", agregó.
Cuña, fue llevado al Hospital Español, a dos cuadras del local. Allí fue constatado su fallecimiento. Por otra parte, otro joven que resultó baleado en uno de sus brazos, declaró ayer ante la Justicia luego de haber sido dado de alta.
Nicolás Cuña tenía 19 años. Según informa Subrayado, era del Barrio Municipal, un conjunto de viviendas, que es parte de Casavalle.
Estudiaba para ser Operario Industrial en el centro educativo "Los Pinos".
Integraba un proyecto participativo de integración social el barrio, a través del Complejo Municipal Salud, Cultura y Deporte (Sacude).
Le gustaba la música y tenía sueños al respecto.
El País da cuenta de que Nicolás estaba trabajando con amigos para grabar un disco.
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